Esta pregunta es un clásico en el mundo del entrenamiento, por ello hoy daremos una respuesta clara para desmentir los posibles mitos que podemos escuchar sobre estos.
Lo primero que tenemos debemos saber es nuestro objetivo principal. Teniendo en cuenta esta pregunta, lo más probable es que sea la perdida de grasa. Para abordar un protocolo para la perdida de grasa lo más importante es estar en deficit calórico ya que si no creamos un balance calórico negativo resultara imposible perder grasa.

Referente al entrenamiento, con lo que realmente debemos de quedarnos es lo siguiente, el cardio o ejercicio aeróbico nos ayuda a quemar calorías durante la activad, seguramente más que el entreno de fuerza, lo cual es una ayuda para crear un balance energético negativo. Pero como se ha visto en multitud de estudios, cuidando la nutrición y realizando ejercicio aeróbico lo que suele ocurrir es el famoso efecto rebote, y una de las principales causas por lo que esto ocurre es por no realizar el entrenamiento de fuerza.
El entrenamiento de fuerza durante un proceso de perdida de grasa nos ayuda a mantener o en caso de principiantes incluso a aumentar nuestro tejido muscular(ya que como hemos explicado en otros artículos, necesitamos estar en superávit calórico para lograr un aumento de la masa muscular), ya que este cumple diferentes funciones a nivel metabólico, como puede ser el gasto metabólico que tiene el tejido muscular, ya que este nos ayuda a quemar más calorías incluso con nuestro cuerpo en reposo. Además de muchos otros beneficios a nivel metabólico todos ellos a favor de la perdida de tejido graso. Por ello lo más inteligente en este caso es la combinación de un buen plan nutricional, el entreno de fuerza y algunas sesiones de ejercicio aeróbico.