Las bandas elásticas son tendencia en los gimnasios, esta creciente popularidad viene dada en parte por los videos de las redes sociales donde las bandas conforman el complemento perfecto para los deportistas del fitness. Aunque su aspecto no imponga ni parezca tan efectivo como los discos o las mancuernas y carezcan de la atracción del hierro metálico, tienen un gran componente adictivo cuando se aprende a usarlas. No dejes que su simple apariencia te engañe: los ejercicios de banda de resistencia son muy útiles.

Las bandas desafían tus músculos al crear resistencia en múltiples direcciones, porque para mantener el patrón de movimiento correcto para cada ejercicio deben estabilizarse contra esta resistencia. Se desarrolla así una mayor fuerza en el grupo muscular objetivo y se fortalecen otros músculos estabilizadores y de apoyo, muchas veces descuidados. Entre sus otras finalidades encontramos poder ganar movilidad articular específica en una región anatómica o aliviar dolores por sobrecarga con movimientos para beneficiar la movilidad y flexibilidad.

Las bandas que encontramos en el mercado difieren en tipo de bandas, ligas o tubos de resistencia, existiendo diferentes anchos, calibres y resistencia.  Deberemos elegir según el tipo de ejercicio y el resultado buscado.

Hoy vamos a ver qué beneficios nos puede aportar añadir bandas elásticas a nuestro entreno:

1-. Comodidad y accesibilidad

Al ser tan ligeras y caber prácticamente en cualquier lugar, no necesitas ir al gimnasio para usarlas y su transporte es cómodo. Además, por su precio es un producto muy asequible.

Así que ya no tienes escusa, podrás crear un entrenamiento efectivo en casa, en el gimnasio, al aire libre… donde más te apetezca, pudiendo usar un mismo conjunto de bandas para gran variedad de opciones y sin importar tu fuerza.

2-. Trabajo de cuerpo completo

Todo tu cuerpo puede ejercitarse con ejercicios de banda de resistencia. Usar las bandas obliga al cuerpo a mantenerse estable durante todo el movimiento, activando múltiples músculos al mismo tiempo, por lo que se puede entrenar todo el cuerpo en poco tiempo.

Las bandas de resistencia permiten mayores movimientos, en comparación a las pesas y maquinas que restringen el movimiento, facilitando movimientos deportivos determinados facilitando el trabajo en grupos musculares concretos.

Añadir ejercicios con bandas durante el calentamiento, con la finalidad de combinarlos con ejercicios de fuerza, ayuda a la activación muscular y facilitan la congestión.

3-. Gran versatilidad

Las bandas de resistencia son uno de los equipos de entrenamiento más versátiles, ya que es el propio usuario quien controla la intensidad del entrenamiento, pudiéndola ajustar fácilmente. Se pueden realizar muchos ejercicios como los que se practican con barras, mancuernas, máquinas de pesas y kettlebells.

Si se quiere un entrenamiento más duro e intenso la banda debe ser más gruesa, o se pueden añadir más bandas o incluso tensarla para incrementar la tensión. Si se pretende continuar los ejercicios sin fatiga muscular y realizar entrenamientos cardiovasculares, mejor rebajar intensidad.

Para ayudar a construir el musculo, mejor que haya tensión y realizar las repeticiones lentas. Por lo contrario, para favorecer a la resistencia, la tensión debe rebajarse hasta la mitad más o menos e incrementar la velocidad de las repeticiones. Para ejercicios específicos del deporte, los movimientos deben realizarse a velocidades de juego.

4-. Menos riesgo de lesiones

Entrenar con la banda de resistencia implica hacer ejercicio de bajo impacto, el cual minimiza el estrés que recibe el sistema articular y óseo del cuerpo y por ello existe un menor riesgo de incurrir en lesiones.

Las bandas de resistencia más comunes, con asas en los extremos, son mucho más fáciles para las articulaciones que el levantamiento de pesas convencional. Por esta razón son usadas por personas (sobre todo mujeres) que no quieren o pueden hacerlo con cargar pesos, así como deportistas que se recuperan de lesiones o que están en temporada, para mantener la fuerza. Además, cuanta más fuerza muscular estabilizadora se produzca más se protegen las articulaciones y se mantienen sin dolor.