Entrenador Personal Oriol
¡Evolución constante con nuestra formula TRIANGLE 💪

Hay una frase que escucho muchísimo: “Yo como bien”. Y muchas veces es verdad… pero no es suficiente.

Porque “comer bien” puede significar “comer sano”, pero tu cuerpo interpreta otra cosa: si tiene energía y materiales para entrenar, recuperar y construir.

Cuando no estás comiendo lo suficiente, no siempre lo notas como “hambre”. A veces lo notas como estancamiento, cansancio raro, poca fuerza, sueño peor y esa sensación de que el gym cada vez cuesta más.

Si estás entrenando fuerza con intención y no avanzas, esta pregunta es clave: ¿estás comiendo lo suficiente para lo que le estás pidiendo al cuerpo?

Vamos a verlo de forma muy práctica.

Cómo se siente cuando te falta comida (aunque “no pases hambre”)

Cuando la comida se queda corta, tu cuerpo intenta ajustarse.

A veces no te manda una señal dramática. Te manda señales pequeñas que se repiten:

Entrenas y te cuesta apretar de verdad. Te notas más plano. Te recuperas peor. Te apetece dulce a horas raras. Te levantas sin energía. O te cuesta dormir bien aunque estés cansado.

No siempre es “falta de disciplina”. Muchas veces es simplemente falta de gasolina.

Y si tu objetivo es ganar masa muscular, esto importa porque sin energía suficiente el entrenamiento pierde calidad y la recuperación se vuelve más lenta. Y sin esas dos cosas, el músculo no tiene incentivo real para crecer.

El error típico: subir entrenamiento sin subir comida

Cuando alguien se estanca, suele hacer lo contrario de lo que necesita.

Sube días de gimnasio, sube series, mete cardio, intenta “hacer más”… pero mantiene la comida igual o incluso la recorta “por si me tapo”.

Eso es como querer acelerar un coche sin ponerle gasolina.

Si quieres crecer, el cuerpo necesita un contexto de construcción. No hace falta comer como un animal. Hace falta comer como alguien que entrena fuerza de verdad.

Tabla rápida: señales, causa probable y primer ajuste

Señal que notasLo más probablePrimer ajuste simple
Rendimiento baja y las cargas no subenenergía diaria insuficienteañade una comida o sube ración de hidratos
Mucha hambre nocturna o antojos fuertescomidas poco estructuradasestructura horarios + proteína estable
Te ves “plano” y con menos bombeohidratos muy bajosmete hidratos alrededor del entreno
Recuperación lenta y agujetas eternaspoca energía + mal sueñocena más completa + prioriza sueño
Te cuesta dormir aunque estés cansadodéficit + estréscena con hidratos + rutina de desconexión
Te sientes cansado “todo el día”ingesta corta o irregularregularidad: 3–4 comidas consistentes

No es para diagnosticarte clínicamente. Es para darte un mapa sin volverte loco.

Cómo ajustar sin contar calorías (pero con coherencia)

Aquí va la forma más realista de hacerlo sin convertir tu vida en una app.

Empieza por lo básico: regularidad.

Si tu día es un caos de “pico algo”, “como tarde”, “ceno lo que sea”, es normal que tu cuerpo no reciba un mensaje claro de construcción.

Un ajuste muy útil es este: durante 10–14 días, mantén 3–4 comidas consistentes y, si entrenas, asegúrate de que alrededor del entreno haya algo de hidratos y algo de proteína. No perfecto. Consistente.

Si después de dos semanas tu rendimiento mejora, ya tienes la respuesta: te faltaba energía o estructura.

Entrenador corrige la posición del brazo mientras un cliente ejecuta un curl de bíceps con mancuerna de 20 kg en nuestro estudio de Barcelona

El indicador más fiable: tu rendimiento (y cómo medirlo sin rayarte)

El espejo puede tardar. La báscula se mueve por mil razones. La sensación engaña.

Pero el rendimiento, cuando está bien medido, no suele mentir.

Si durante varias semanas no subes repeticiones, no subes cargas, o tu técnica se deteriora porque “no hay gasolina”, es una señal muy útil de que el cuerpo no está recibiendo lo que necesita.

Y aquí es donde muchas personas se desbloquean: dejan de perseguir la dieta perfecta y empiezan a comer para ganar músculo con sentido, porque su entrenamiento lo pide.

¿Y si me da miedo “taparme”?

Esto es normal, sobre todo si vienes de etapas de recorte o de obsesión.

La clave no es comer sin control. Es subir lo justo para progresar.

Si ajustas comida y el rendimiento sube, pero el cuerpo se descontrola, entonces hay que afinar (calidad de alimentos, regularidad, actividad diaria). Pero recortar por miedo antes de ver la respuesta suele ser el camino más rápido al estancamiento.

Si quieres el marco completo para sostener esto sin sabotearte (sueño, cardio, hábitos y cómo no perder lo ganado), aquí tienes ganar masa muscular sin perderla: hábitos, descanso y cardio sin sabotear tu progreso.

Ganar masa muscular sin obsesionarte

Si te llevas algo de este artículo, que sea esto: si entrenas fuerte pero comes “como si no entrenaras”, tarde o temprano te estancas.

Prueba 14 días de regularidad, un poco más de energía y una comida post-entreno decente. Y mira cómo responde tu rendimiento.

Si quieres, cuéntame cuánto entrenas y cómo comes un día normal y te digo qué ajustaría yo para ganar masa muscular sin obsesión (formulario). Y si prefieres rápido.