Entrenador Personal Oriol
¡Evolución constante con nuestra formula TRIANGLE 💪

El inicio suele ser agradecido: te motivas, haces cambios, te sientes “on”, la báscula baja… y entonces, de repente, pasa lo típico: una semana te quedas igual, la siguiente sube un poco, y te entra ese pensamiento venenoso de “ya está, mi cuerpo no baja”.

Respira. La meseta es normal. No significa que no estés haciendo nada bien. Significa que tu cuerpo se está adaptando… y toca ajustar con cabeza, no castigar.

En este artículo te explico por qué pasa y qué puedes hacer para salir de ahí sin convertir tu vida en un infierno.

Lo que crees que está pasando vs lo que suele estar pasando

Cuando te estancas, lo que la mayoría piensa es:

  • “necesito comer menos”
  • “necesito hacer más cardio”
  • “estoy fallando”

Y lo que suele estar pasando en realidad es una mezcla de estas cosas:

  • tu peso está “enmascarado” por agua/estrés/retención
  • tu NEAT (movimiento diario) ha bajado sin que lo notes
  • entrenas igual que hace 3 semanas (sin progresión)
  • estás más cansada, duermes peor y comes con más ansiedad
  • tu semana promedio es menos consistente de lo que parece

La meseta no se rompe a base de rabia. Se rompe a base de diagnóstico.

5 causas reales de estancamiento (las que más veo)

1) Retención de líquidos (y la báscula te engaña)

Si estás entrenando fuerza, durmiendo peor, estresada o en ciertos momentos del ciclo, puedes retener líquido y “tapar” la pérdida de grasa.

Señales típicas:

  • hinchazón
  • cintura rara pero ropa igual
  • agujetas, más inflamación muscular
  • peso que sube y baja como una montaña rusa

2) Tu NEAT baja cuando haces dieta (sin darte cuenta)

Comes menos y el cuerpo, muy listo, se vuelve más eficiente: te mueves menos, gesticulas menos, te quedas más sentada. No lo decides, pasa.

Resultado: el déficit se hace más pequeño sin que lo notes.

3) Te estás pasando de “intensidad” y recuperas fatal

Más cardio + menos comida + poco sueño = combo perfecto para cansarte, tener más hambre y dejar de sostener el plan.

4) No hay progresión en el entrenamiento

Si el cuerpo ya se adaptó a tu rutina y tú no le das un nuevo estímulo (más repeticiones, mejor técnica, un poco más de carga…), el cambio se frena.

5) Tu “semana real” no es tu “semana mental”

Este es durísimo pero liberador: muchas personas hacen 4 días muy bien y 3 días regular. El promedio manda.

Antes de tocar nada: cómo saber si es una meseta de verdad

Una “meseta real” suele ser:

  • 2–3 semanas sin cambios en promedio (no en un día)
  • cintura/ropa sin cambios
  • entreno estancado
  • pasos iguales o bajando

Si llevas 5–7 días “igual”, todavía no es meseta: es ruido normal del cuerpo.

Un truco útil: en vez de mirar el peso de un día, mira el promedio de 7 días. Te ahorra dramas.

Qué hacer para salir de la meseta (sin volverte extrema)

Aquí tienes un orden que funciona en la vida real. No hagas todo a la vez. Elige 2–3.

  1. Sube NEAT: añade 20–30 min de caminar al día (partido si hace falta)
  2. Ajusta el entreno: progresa en 1–2 ejercicios (reps o carga)
  3. Revisa sueño: 20–30 min antes a la cama, 4 días
  4. Simplifica comida: más proteína + fibra para saciedad
  5. Baja el “castigo”: si haces mucho cardio duro, reduce 7–10 días y prioriza fuerza + caminar
  6. Repite 10–14 días y evalúa con cintura/ropa/promedio de peso

Fíjate que lo primero no es “comer menos”. Es hacer que tu cuerpo coopere.

Mini plan de 7 días para desbloquearte (sin sufrir)

Si estás en esa semana de “no sé qué tocar”, haz esto 7 días seguidos:

  • 2–3 entrenos de fuerza (mismos ejercicios, intenta mejorar 1 cosa)
  • 8.000–10.000 pasos/día (o +2.000 respecto a tu base)
  • 2 comidas al día con proteína + verdura
  • 1 paseo corto después de comer (10–15 min)
  • 4 noches con 30 min más de sueño

Si con esto no cambia nada en 2–3 semanas, entonces sí: toca revisar más a fondo.

El error más común: recortar comida justo cuando estás más cansada

Cuando estás cansada, tu cuerpo necesita estructura, no tijera. Recortar demasiado suele generar:

  • más hambre
  • peor sueño
  • más ansiedad
  • peor entreno
  • menos movimiento diario

Si estás en ese bucle, lo inteligente es ajustar el sistema, no apretar el cuello.

Para entender el marco completo (y no ir a ciegas)

Si quieres ver el panorama entero de qué funciona y qué no para perder grasa, te recomiendo el pilar cómo perder peso con entrenamiento personal cuando esté publicado). Te ayudará a entender qué palancas tocar según tu caso, sin improvisar.

Cuando tiene sentido que te lo ajusten a ti (y te ahorres meses)

Hay estancamientos que se resuelven con dos paseos y un ajuste de rutina. Y otros que necesitan alguien que vea el conjunto: tu nivel, tu recuperación, tu estrés, tu NEAT, tu semana real y tu progresión.

Si estás en ese punto, mucha gente prefiere ir directo a un plan guiado como Perder Peso de Forma Rápida y Eficaz dentro de la web, porque ahí el ajuste no es genérico: es tuyo, y con seguimiento para que no se convierta en otro “intento más”.

Si te pasa esto, no toques el plan todavía

Lista rápida para evitar meterte en un agujero:

  • has dormido fatal 3–4 noches seguidas
  • tienes más estrés de lo normal
  • has cambiado entreno y comida esta misma semana
  • estás en días de retención típica
  • has empezado a entrenar fuerza hace poco (inflamación inicial)

En esos casos, a veces lo más inteligente es mantener y esperar una semana extra.

El camino más directo para romper la meseta sin adivinar

Tu cuerpo no te está saboteando: se está adaptando. Y eso es buena noticia, porque si se adapta, también se vuelve a adaptar cuando ajustas con cabeza.

Si quieres el camino más directo para romper la meseta sin adivinar, trabajar con un entrenador personal para bajar de peso te quita de encima el “prueba-error” y te deja con lo único que importa: un plan claro que puedas sostener.

Te dejo una tarea pequeñita para hoy: esta semana, en vez de recortar comida, añade 20 minutos de caminata diaria y mejora 1 cosa en el entrenamiento. Solo eso. Luego me cuentas si la sensación de control no cambia ya desde el día 3.