Hay una frustración muy específica que solo entiende quien la ha vivido: haces “lo que se supone que hay que hacer”, vas al gimnasio, sudas, te esfuerzas… y aun así, tu cuerpo parece no moverse.
Y claro, la cabeza hace lo que hace siempre: o te culpas (“no tengo disciplina”) o aprietas más (“más cardio, menos comida”). El problema es que muchas veces el bloqueo no se soluciona apretando. Se soluciona corrigiendo errores invisibles.
Aquí tienes los fallos más comunes que veo cuando alguien entrena y no baja, y lo más importante: cómo arreglarlos sin extremos.

Entrenas “mucho”, pero no entrenas con progresión
Ir al gimnasio no siempre es entrenar. Si repites lo mismo semana tras semana, el cuerpo se adapta y deja de tener razones para cambiar.
Señales:
- usas los mismos pesos siempre
- haces “lo que te apetece ese día”
- no sabes si hoy hiciste mejor que hace 2 semanas
Cómo corregirlo (simple):
- mantén 4–6 ejercicios base durante 4 semanas
- elige un rango de reps (8–12)
- cuando llegues al tope con buena técnica, sube un poco el peso
- apunta lo mínimo: peso + reps de 2 ejercicios
Te matas a cardio… y luego te comes la semana por fatiga
El cardio no es el enemigo. El problema es usarlo como castigo. Mucha gente mete cardio duro, se queda sin energía, duerme peor, tiene más hambre y termina compensando sin querer.
Cómo corregirlo:
- baja el cardio 7–10 días si estás agotada
- prioriza fuerza + caminatas (NEAT)
- deja el HIIT para cuando ya recuperas bien
Comes “poco”… pero no de forma consistente (y tu promedio te delata)
Este error es muy humano: lunes a jueves “perfecta” y el finde se va todo. No por falta de valores, sino porque llegas reventada.
Cómo corregirlo:
- deja de buscar perfección y crea un “mínimo viable”
- asegura 2 comidas al día con proteína + verdura
- planifica 1 decisión clave para el finde (por ejemplo: proteína en una comida + paseo)

Estás perdiendo grasa, pero te estás midiendo mal
Si solo te pesa la báscula, puedes estar haciendo progreso y no verlo. El peso sube y baja por agua, estrés, ciclo, sal, digestión.
Medidas más útiles:
- cintura (1 vez/semana)
- cómo te queda la ropa
- fotos cada 2–4 semanas
- rendimiento en el entreno (si sube, algo va bien)
Estás durmiendo mal (y eso te sabotea sin que lo veas)
Dormir poco no “rompe” la pérdida de grasa, pero sí te lo pone muy cuesta arriba: más hambre, peor toma de decisiones, menos energía para moverte.
Corrección realista (elige 2, no 8):
- acuéstate 20–30 min antes 4 días
- recorta pantallas 20 min antes de dormir
- intenta no tomar café a partir del mediodía
Tu NEAT es bajísimo (el gran agujero negro)
Puedes entrenar 3 días y, aun así, ser muy sedentaria el resto. Ahí se muere el déficit sin que te enteres.
Cómo corregirlo:
- 2 paseos de 10–15 min al día (partidos)
- llamadas caminando
- paseo corto después de comer (muy fácil de sostener)
Estás “haciendo dieta”, pero te falta saciedad
Cuando una dieta te deja con hambre constante, el cuerpo no te lo perdona. Terminas picoteando, compensando o pensando en comida.
Ajustes sencillos:
- mete proteína en cada comida principal
- añade fibra (verduras, legumbres, fruta)
- asegúrate de comer suficiente en la primera mitad del día si llegas al final con ansiedad
Te pasas con el “todo o nada”
Este es el error que más mata resultados a largo plazo. Un día malo no arruina nada… pero usarlo como excusa para tirar la semana sí.
Regla práctica:
- si no puedes hacer tu rutina completa, haces tu versión mínima (10–15 min)
- si comes fuera, vuelves al plan en la siguiente comida (no “el lunes”)
¿qué error es el tuyo? (marca 3 como máximo)
Viñetas para que te diagnostiques sin drama:
- entreno sin apuntar nada y repito lo mismo
- hago cardio fuerte y luego tengo hambre/ansiedad
- paso muchas horas sentada y camino poco
- duermo mal 4–5 noches por semana
- peso diario y me frustro con cambios normales
- lunes-jueves muy estricta, finde sin estructura
- me cuesta llegar a la proteína / me quedo con hambre
Si has marcado 2–3, ya tienes por dónde empezar.
El orden correcto para corregirlo (sin volverte loca)
Aquí va una lista numerada con el orden que más suele funcionar:
- Asegura 2–3 sesiones de fuerza con progresión
- Sube NEAT (paseos cortos diarios)
- Ajusta sueño “lo suficiente”
- Reduce cardio duro si te está reventando
- Simplifica comida con saciedad (proteína + fibra)
- Mide progreso con cintura/ropa/fotos, no solo báscula
Si haces esto 2–3 semanas, la sensación de “no avanzo” suele bajar muchísimo.

Si quieres profundizar en el “qué funciona” (sin humo)
Si te interesa entender el marco completo (qué funciona y qué no, y cómo se aplica con cabeza), puedes leer el pilar donde lo explico paso a paso cómo perder peso con entrenamiento personal
Cuando lo haces con un sistema (y no a base de fuerza de voluntad)
Muchas veces el bloqueo no es falta de esfuerzo, es falta de dirección: qué tocar primero, qué dejar quieto, qué medir, y cuándo ajustar. Por eso, si estás en el punto de querer un plan claro y seguimiento, tiene sentido hacerlo con un servicio como Perder Peso de Forma Rápida y Eficaz dentro de la web, porque te ahorras meses de ensayo-error y ajustes aleatorios.
FAQs rápidas (lo que suele preguntar la gente en este punto)
“¿Y si entreno 3 días y aun así no bajo nada?”
Revisa NEAT y sueño antes de recortar más comida. Mucha gente entrena… pero se mueve poco y duerme mal. Eso cambia todo.
“¿Tengo que eliminar carbohidratos?”
No necesariamente. Lo importante es el conjunto: saciedad, energía para entrenar y consistencia. Demonizarlos suele acabar en rebote.
“¿Cómo sé si me estoy pasando con el cardio?”
Si te deja reventada, duermes peor, te da hambre brutal y cada semana te cuesta más sostenerlo, probablemente te estés pasando.
Si quieres dejar de adivinar
Te lo digo como se lo diría a una amiga: si llevas tiempo intentándolo y sientes que el esfuerzo no se traduce en resultados, lo más inteligente no es sufrir más, es ajustar con criterio. Y ahí un entrenador personal para bajar de peso puede ser el cambio, no por magia, sino porque te da estructura, progresión y decisiones claras.
Si te apetece, quédate con una sola acción para hoy: elige un error de la lista y corrígelo durante 7 días seguidos. Solo uno. Verás cómo cambia la sensación de control… y, con ella, los resultados.